Aclaración

Desde Chrysallis Euskal Herria queremos matizar la nota que hicimos pública el 16 de febrero tras la muerte de Ekai, en relación a lo que se afirmaba sobre la necesidad de formación en su instituto:

Lo primero de todo, queremos dejar claro que los compañeros y compañeras de Ekai y el profesorado del instituto aceptaron la identidad sexual de Ekai desde que él lo comunicó en el centro y le llamaron por el nombre que él decidió; en todos los documentos del centro se cambió su nombre anterior y se puso Ekai; el profesorado del centro trabajó en las aulas la comprension de la transexualidad con materiales didácticos y la asesoría tanto de Chrysalis Euskal Herria como del servicio Berdindu del Gobierno Vasco; y se había trabajado en el centro la sensibilizacion del profesorado.

La formación específica con el profesorado todavía no se había hecho. Está programada para marzo próximo, y la impartirán desde el servicio Berdindu del Gobierno Vasco. Tampoco se había hecho formación con las madres y padres del instituto.

Nuestra reflexión quería señalar la necesidad de proporcionar, en el acompañamiento a chicas y chicos en situación de transexualidad, un Plan de Formación Integral, que incluya al profesorado, a madres y padres, y al alumnado, realizado de manera coordinada por profesionales de la sexología con conocimiento específico de la transexualidad infantil y juvenil, y con caracter de urgencia, para que toda la comunidad escolar pueda comprender la realidad de la transexualidad y así poder respetarla. Entendemos que este plan de formación integral ha de ser garantizado desde los Departamentos de Educación y de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, cuestión que llevamos dos años demandando y que sigue sin ser atendida en los términos que estas chicas y chicos necesitan.

Como afirma su madre “a Ekai en el instituto le aceptaron y le trataron bien desde el minuto uno”. Queremos agradecer a los responsables del centro escolar todo el trabajo que han hecho en el acompañamiento de Ekai, y a las chicas y chicos del instituto por su capacidad de comprensión y de aceptación de los hechos de diversidad y, sobre todo, por haber estado al lado de Ekai.

Con el corazón roto

La mañana del 15 de febrero las familias de Chrysallis Euskal Herria recibíamos en el whatsapp en el que compartimos nuestras alegrías y tristezas, la peor de las noticias. Ana nos comunicaba que había encontrado a su hijo de 16 años Ekai muerto.

El inmenso dolor de Ana y Elaxar es también el nuestro, al igual que lo han sido sus batallas. Batalla por lograr el cambio de nombre en el registro; batalla por recibir en  la “unidad de género” de Cruces el tratamiento hormonal que necesitaba y que nunca llegó; batalla por conseguir que en su instituto se realizara la formación para que la comunidad escolar pudiese comprender su realidad y así poder respetarla, y que no se hizo… un cúmulo de batallas cotidianas. Demasiadas para un adolescente, en este caso. Esta batalla la hemos perdido como sociedad y a Ekai nadie puede devolverle ya la vida.

Pero vamos a seguir luchando. Por la memoria de Ekai. Por aquellos chicos y chicas que siguen esperando a recibir en el Hospital de Cruces el tratamiento que necesitan. Por aquellas chicas y chicos a quienes han denegado el cambio de nombre. Por todas esas niñas, niños y jóvenes a quienes se les está negando una y otra vez su identidad. Por los que vendrán detrás. Por una ley que les proteja. Por una sociedad informada que comprenda y acepte los hechos de diversidad y en la que estas chicas y chicos puedan crecer, puedan desplegar todo su potencial, puedan vivir. Para que nunca, nadie, tenga que volver a pasar lo que Ana y Elaxar están pasando.

Con lágrimas en los ojos y el corazón roto, Ana, Elaxar eta familia, maite zaituztegu.